Accesibilidad, entorno y apoyo local
Verifica escalones, barandales, altura de cama, iluminación nocturna y superficie de ducha. Considera distancia a centro de salud, farmacia y mercado. Pregunta por vecinos de confianza, transporte comunitario y ferias semanales. Un entorno amigable compensa pequeñas carencias y multiplica bienestar. Estar cerca de quienes pueden ayudar convierte una larga estancia en un círculo de cuidado, compañía y ahorro inteligente.